Viajando a miles de años luz, atravesando planetas y constelaciones, eludiendo hoyos negros, desafiando el tiempo, saltando de dimensión en dimensión, viviendo vidas ajenas que son propias -al menos eso creen- unas veces lo disfrutas otras lo aborreces pero, siempre lo extrañas: el pasado, el presente. Todo termina igual, Amando a Eva, eludiendo el mar, disfrutando lo autóctono.